El día de la firma del acta de graduación llego, y como siempre te citan una hora antes en el lugar y terminas esperando tres horas, porque nunca nada está listo. En esa larga espera me detuve a ver los atuendos que sacan del closet, que les piden a las primas, que compran y que desgraciadamente mandan a coser, y esto de mandarlo hacer “diseñar, coser, corte y costura” tiene dos historias:
1. Historia imaginaria
Aquella noche que piensas en el vestido soñado y dices lo voy a mandar hacer, y allí mismo buscas en internet el diseño, el color, el largo, los brillos, el tipo de tela y demás. Todo es maravilloso se lo enseñas a tu mamá y ella te dice ¡qué hermoso! Te vas a ver fabulosa; tomas la cita con la modista te encuentras con ella y de una vez te toma las medidas y te manda a comprar la tela, terminas comprando una tela espectacular, la consigues en oferta y además importada, pero lo mejor es que salió baratísima!.
El llamado de la modista: ven a buscar el vestido, está listo; ese día corres ilusionada por las hermosas calles soleadas de Caracas hasta llegar al lugar, encontrando el vestido de tus sueños, te lo mides y cuando te ves al espejo, fue justo como lo imaginaste, un espectáculo, como dijo tu madre ¡me veo fabulosa!
2. Historia real
Vamos a tomar en cuenta que es real desde la llamada, para que no sea todo tan mal pues…
El llamado de la modista: ven a buscar el vestido, está listo; ese día tu mamá no te dejo dinero suficiente para salir y te tienes que ir en el metro que tiene retraso y por si fuera poco la modista está al otro lado de la ciudad, pero eso no deja que la emoción se apague, hasta que te das cuenta del fuerte olor a violín del vagón y justo cuando vas a protestar, te acuerdas que no te aplicaste desodorante y la fuente del olor a carrito de perro caliente eres tú, después de tanto trajín llegas al lugar, entras y casi sin saludar pides el baño para lavar tus axilas y disimular el olor, esto sin resultado porque no hay agua, terminas echándote un splash barato que tienes en la cartera y sales ya relajada para ver lo que tanto deseas ¡el vestido fabuloso!
Frente a un maniquí, la modista con una sonrisa te dice ¿Qué te parece?, tus ojos tratan de enfocar para ver bien aquello, que resulto ser nada de lo que pediste, más bien pareciéndose a la dormilona que tenias hace unas horas, tratando de calmarte te lo mides y es peor!!! Aquello te queda como un vestido de Soledad Bravo, anchísimo… allí explotas y dices: ¿Qué vaina es esta? No es nada parecido a lo que te mostré en las fotos bla bla bla… harta la modista replica: es idéntico ¡ni más ni menos!, yo no tengo la culpa que tu no tengas un cuerpo agraciado (con cara de mala) y por eso te quede feo, pero mi trabajo quedo perfecto.
Terminas llevándote el vestido para que tu abuela lo termine “arreglando” y concluyes viéndote así:
Una mezcla de un vestido de quince años con un diseño cosplay, donde el lazo es el detalle principal, que tu abuelita de una forma muy cariñosa “le pego con silicón” parte de un recuerdito brillante de alguna fiesta para darle un toque de brillo a esta hermosa creación.
A todas aquellas personas que desean el vestido ideal… Chama ¡Cómpralo...! y a las modistas que se creen CH enrazadas con D&G… con decir que no lo sabes hacer, esta bien. No hagas perder el tiempo, dinero y tener que pasar esa vergüenza a un cliente (con esto no digo que no existan modistas que hagan bien su trabajo).
Y a ti que pensaste en tu tía o tu abuela para que te cosa el vestido, te sale Cosas que ¡NO!


oooh my god..... jajajajajajajajajajajaja q malo eres! aparte q así hubiese quedado bien no me pareció para nada para la ocasion
ResponderEliminarPor favor la cinta en la cintura esta mas o menos pasable, estaria mejor si fuera mas fina, pero ese lazo para nada merece un 2 (1-10)jajaja
ResponderEliminarPero así de espaldas no veo a que estado representa! Así no se puede.......
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